La Comisión Europea ha presentado hoy su plan para modernizar la legislación de la UE, garantizando que las leyes sean más claras, sencillas, se apliquen de manera más eficiente, se basen en pruebas sólidas y se ajusten mejor a las necesidades de los ciudadanos y las empresas.
La Comisión actuará en cinco ámbitos:
Simplicidad por diseño: La legislación de la UE debe ser fácil de entender, aplicar y hacer cumplir. La Comisión pretende integrar la «simplicidad desde el diseño» en cada propuesta, garantizando la claridad sobre quién debe actuar, cómo cumplir y las consecuencias del incumplimiento.
Refuerzo del marco para legislar mejor: el sistema de mejora de la legislación establece los principios que la Comisión Europea sigue a la hora de preparar nuevas iniciativas. Ya está entre los más avanzados del mundo. Se seguirá mejorando para mejorar la transparencia, la participación de las partes interesadas y la eficiencia.
Limpieza profunda reglamentaria: si bien la Unión sigue aplicando políticas ambiciosas, también debe poner en orden su gran volumen de legislación existente. Un plan de acción abordará las incoherencias, el solapamiento y las disposiciones excesivamente complejas en doce ámbitos prioritarios.
Lucha contra la sobrerregulación: la Comisión ayudará a los Estados miembros a identificar y abordar la complejidad innecesaria y los obstáculos al mercado único cuando apliquen requisitos más estrictos o más amplios que los establecidos en el Derecho de la UE.
Aplicación más rápida y sólida: la Comisión reforzará la aplicación del código normativo del mercado único en determinados ámbitos políticos. También se hará hincapié en la reducción del número de casos de infracción de larga data.
En un momento de profundos cambios mundiales, un marco regulador eficiente y eficaz es esencial para la competitividad europea. Por lo tanto, unas normas más sencillas, mejor diseñadas y fáciles de aplicar contribuirán a liberar el potencial económico y a promover un mercado único más dinámico e integrado.
