La Comisión ha anunciado hoy una primera medida concreta para reforzar el régimen de comercio de derechos de emisión de la Unión Europea (RCDE UE). La propuesta de hoy, que sigue al anuncio de la presidenta Von der Leyen en el Consejo Europeo de marzo, adapta la reserva de estabilidad del mercado (RSM) del RCDE mejorando la estabilidad y la previsibilidad.
La Comisión ha propuesto una modificación de la Decisión sobre la reserva de estabilidad del mercado para reforzar el instrumento que garantiza un mercado del carbono estable y que funcione correctamente. Con arreglo al sistema actual, se invalidan todos los derechos de emisión de la reserva que superen los 400 millones. La enmienda propuesta pondrá fin al mecanismo de invalidación, permitiendo que estos derechos de emisión se mantengan como un colchón que pueda apoyar la estabilidad del mercado. La REM reduce el suministro de derechos de emisión al mercado cuando hay demasiados en circulación e inyecta derechos de emisión cuando hay escasez de mercado.
El RCDE UE es un motor clave para la descarbonización. Ha reducido enormemente el consumo de combustibles fósiles, reduciendo la dependencia de la Unión de las importaciones y reforzando su resiliencia. Además, ha impulsado importantes inversiones en la transición hacia energías limpias en energías renovables y fuentes de energía bajas en carbono. Estos son de cosecha propia y mejoran nuestra independencia energética. Sin embargo, a la luz de los retos recientes, el RCDE UE debe modernizarse y hacerse más ágil.
Gracias principalmente al RCDE, las emisiones nacionales en la UE disminuyeron un 39 %, mientras que la economía creció un 71 % entre 1990 y 2024. En un contexto de mayor volatilidad de los precios de la energía y tensiones geopolíticas, la Comisión está trabajando con los Estados miembros para garantizar que el RCDE sea un instrumento estable que siga aportando estos beneficios sin dejar de ser sólido, predecible y adecuado para su finalidad.
El cambio propuesto equipará mejor la REM para responder a la evolución futura del mercado, incluida la posible escasez de oferta en las próximas décadas. La propuesta preserva el diseño fundamental basado en normas de la REM y la integridad del RCDE UE como instrumento basado en el mercado, al tiempo que refuerza la capacidad del sistema para garantizar tanto la estabilidad como la previsibilidad.
