La Comisión Europea está reforzando la soberanía digital de la Unión Europea mediante la adjudicación de una licitación que permite a las instituciones, órganos y organismos de la UE (entidades de la Unión) adquirir servicios soberanos en la nube por hasta 180 millones de euros a lo largo de seis años. Los cuatro proveedores premiados son empresas europeas: Post Telecom con sus socios CleverCloud y OVHcloud, StackIT, Scaleway, y finalmente Proximus, que se asocia con S3NS (una empresa conjunta de Thales y Google Cloud), Clarence y Mistral.
Esta licitación apoya los esfuerzos más amplios de la Comisión por mejorar su propia soberanía, reforzando el control estratégico de las tecnologías e infraestructuras clave. Los proveedores galardonados fueron seleccionados sobre la base de su armonización con el Marco de Soberanía en la Nube de la Comisión, que mide la soberanía en ocho objetivos. Estas incluyen consideraciones estratégicas, legales, operativas y medioambientales, así como la transparencia de la cadena de suministro, la apertura tecnológica, la seguridad y el cumplimiento de la legislación de la UE. La Comisión adjudicó cuatro contratos en paralelo para garantizar la diversificación y la resiliencia, evitando la dependencia excesiva de un único proveedor. Para ser elegibles, los proveedores tenían que alcanzar niveles de garantía rigurosos que garantizaran que terceros no pertenecientes a la UE tuvieran un control limitado sobre las tecnologías que utilizan los proveedores o los servicios que prestan.
El uso a gran escala de la nube de la UE es un requisito previo para mejorar la soberanía digital de la UE. La Comisión predica con el ejemplo, ya que la licitación de Sovereign Cloud establece un nuevo punto de referencia para lo que «soberano» significa en la práctica para los servicios en la nube.
La licitación anima a todo el sector a cumplir las normas y los valores europeos. Su éxito pone de relieve la alta calidad de los proveedores europeos, lo que demuestra su capacidad para cumplir los estrictos criterios de la Comisión. También muestra que las tecnologías no europeas, cuando se operan dentro de un marco estricto y adecuado, pueden alcanzar el nivel mínimo de soberanía requerido. | RAPID, IP/26/833, 17.04.2026
