La primera revisión de la Ley de Mercados Digitales (DMA) por parte de la Comisión Europea encontró que en los primeros dos años de su aplicación, la DMA sigue siendo adecuada para su propósito y ha abierto nuevas oportunidades para las empresas y los desarrolladores, al tiempo que brinda a los usuarios un mayor control sobre sus experiencias y dispositivos, así como acceso a productos y servicios digitales más diversos e innovadores.
Más concretamente, la Ley de Mercados Digitales ha proporcionado a los europeos:
La capacidad de transferir sus datos al cambiar entre servicios y dispositivos.
La opción de seleccionar motores de búsqueda alternativos y navegadores web en lugar de proveedores predeterminados.
Una elección significativa sobre si permitir que los guardianes de acceso combinen sus datos personales entre servicios, evitando la elaboración de perfiles no autorizados.
Además, la Ley de Mercados Digitales está abriendo ecosistemas de guardianes de acceso y permitiendo a las empresas competir:
Los fabricantes de dispositivos conectados, como auriculares y relojes inteligentes, están obteniendo acceso a una interoperabilidad mejorada con los sistemas operativos de gatekeeper.
Los navegadores alternativos y los motores de búsqueda están siendo elegidos cada vez más por los usuarios como valores predeterminados en sus dispositivos.
Las tiendas de aplicaciones alternativas se han lanzado a medida que los sistemas operativos se han abierto a tiendas de aplicaciones de terceros.
Se han lanzado nuevas aplicaciones de mensajería gracias a las obligaciones de interoperabilidad.
